Ceramista chilena y creadora de Negra y Punto, Jacinta Valenzuela trabaja la arcilla desde la pureza de la forma y la honestidad del horno. Su práctica es rito: moldear, soltar resistencias, poner el barro al fuego y permitir que cada pieza se revele tal cual es. Para su exposición en la tienda, se creó una mesa lista para invitar a comer, un verdadero altar doméstico.

SOLTAR LAS RESISTENCIAS
Las piezas de Negra y Punto nacen una a una. No hay dos iguales: en su diversidad encuentran una unidad propia —su “punto”—. Superficies mates, bordes que respiran y volumen contenido; objetos que admiten uso y contemplación, objetos que al ser creados exigen eliminar toda resistencia para ser moldeados.

OFRENDA | La cerámica como causa y motor: gesto, barro y fuego puestos al servicio de la casa.

DIVERSIDAD UNIDA | Cada pieza es única; juntas construyen una familia coherente para habitar.

RITO | Forma honesta y tactilidad sobria; nada que ocultar, todo por revelar.
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Jacinta nos recuerda que una casa también se funda en la materia: arcilla, agua, aire y fuego. Objetos que piden silencio, que anclan el espacio y vuelven cotidiano el acto de contemplar.
Area Design | La nobleza de habitar
