LA FÁBRICA
Ayudamos a restaurantes urbanos con espíritu cultural a contener flujo, energía y música en un solo espacio coherente a través de un interiorismo industrial con alma jazz potenciando el consumo continuo.
¿Cómo diseñar un restaurante-club de jazz donde la experiencia musical conduzca al consumo gastronómico y de cócteles?
La Fábrica se piensa como un espacio contenido donde la música es protagonista y el diseño actúa como soporte determinante.
La atmósfera del interiorismo baja el ritmo del cliente, invita a quedarse y transforma la visita en una experiencia completa que incentiva la permanencia prolongada y potencia el consumo continuo.
El interiorismo maximiza los objetivos comerciales:
Distribución pensada para la visibilidad.
Mobiliario confeccionado para la permanencia prolongada.
Posiciona el lugar como destino cultural, no solo gastronómico.
